A tres años de la muerte de Gabriel García Márquez, sus enseñanzas siguen vivas a través de sus libros, es por eso que las librerías más importantes del país continúan manteniendo vivos los títulos que le dieron fama a nuestro querido “Gabo”.
Desde su primer libro titulado “La Hojarasca” hasta llegar a su última obra llamada “Yo no vengo a decir un discurso”, el famoso escritor, novelista, cuentista, guionista, editor y periodista colombiano nos sorprendió, enseñó y transmitió un poco de su vida y de su sabiduría.
El ganador del premio nobel de literatura en el año 1982, nació un 6 de marzo de 1927 y nos acompañó hasta un 17 de abril de 2014, el escritor había sido diagnosticado con cáncer quince años atrás, sin embargo, el 31 de marzo fue ingresado al “Hospital Salvador Zubirán” debido a un cuadro de desnutrición e infección pulmonar y de vías urinarias. El 8 de abril el autor de “Cien años de Soledad” fue enviado a casa con el pronóstico de “delicado”, durante el tiempo que estuvo en casa su esposa e hijos se negaron a dar ningún tipo de información sobre la salud del escritor, los únicos movimientos que se observaban fue la entrada y salida de un cardiólogo y un geriatra.
Un día como hoy de 17 de abril a las 17:05 su ataúd fue sacado de su casa e ingresado a una carrosa gris, la cual se llevó el cuerpo abriéndose paso entre los policías que se encontraban custodiando la casa, dejando a si al país con una la pérdida de un magnifico ser humano, padre, hijo y amigo.
“Lo único que llega con seguridad es la muerte.” Solía decir el autor de “El coronel no tiene quien le escriba” fue así como el nobel no murió de amor, pero si con personas que lo amaban.

“La vida no es sino una continua sucesión de oportunidades para sobrevivir.”