Si tú pensabas que los lunares no tenían importancia alguna, pues aquí  te vas a enterar de algunas de las funciones, que si bien no son fisiológicas, te pueden dar indicaciones de algún problema de la piel. “En realidad, no tienen ninguna función fisiológica, al igual que ocurre con las verrugas y otras lesiones”, Explica Javier Pedraz, quien es dermatólogo del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

Los lunares se forman al agruparse los melanocitos, las células de la piel que fabrican la sustancia que la pigmenta, la melanina. Su importancia reside en la posibilidad de que evolucionen y den lugar a un cáncer de piel. Cuando su apariencia cambia, presenta bordes irregulares, se vuelven duros, el color no es homogéneo y el diámetro supera los seis milímetros, hay que ir con un especialista, esto pare que se practique una biopsia.

Algunos estudios realizados, mostraron que entre el 0.2% y el 1.5% de la población presenta al nacer una variedad conocida como nevus melanocítico congénito (NMC). Los lunares pueden ser de todos los tamaños, en ciertos casos los NMC son de grandes dimensiones, y se ha observado que pueden alcanzar hasta 20 centímetros de diámetro en los recién nacidos. “Estos tienen más probabilidad de convertirse en malignos por su tamaño y porque llevan más tiempo expuestos a la radiación solarcomento el doctor Pedraz.

Estas manchas, no solo existen en la piel, también se encuentran internos. “Se encuentran detrás de la columna vertebral e incluso en el cerebro, pero no tienen repercusión para la salud”. “Son muy poco frecuentes, suelen situarse en el tronco y se extirpan con cirugía”, añadió el doctor Pedraz.