Fue en noviembre del 2016 cuando a la pequeña Adalynn Sooter de tan sólo cuatro años, le diagnosticaron un tumor cerebral, y después de dos años y 33 quimioterápias, no pudo resistir más.

Luego de su muerte, su padre publicó una desgarradora fotografía donde Jackson, su hermano mayor, la acaricia y consuela apenas minutos antes de morir. En la imagen se aprecia como ambos hermanos se toman de la mano y el niño la soba la frente.

“Un pequeño niño no debería despedirse de su compañera de juegos, su mejor amiga, su hermanita. Esta no es la forma en que se supone que debería ser. Pero este es el mundo en el que vivimos”, escribió la familia, residente de Estados Unidos.

El hombre explicó que los síntomas de Addy habían progresado en los últimos días y le era imposible comer, pero partió feliz y con una sonrisa en el rostro por haberse despedido de su compañero más cercano.