La vida para Hannah Mongie dio un vuelco en poco tiempo. Ella estaba muy enamorada de Kaden cuando quedó embarazada, pero durante el embarazo, el joven perdió la vida.

Hannah quedó embarazada a los 18 años de edad, pero el panorama era hermoso, soñaba con el futuro al lado de su novio y su bebé y todo sería color de rosa, pero el destino arrebató a Kaden de su lado y quedó sin un padre para su bebé. La situación la condujo a elegir como solución una adopción; pero no dejó ir a su bebé sin antes grabar un nostálgico video en el que le explica la situación y cuanto lo ama.

“Dios mío, eres tan adorable!, ¡lo haces tan difícil!”, le dice Hannah a su pequeño en la grabación que se dio a dos días de su entrega a sus nuevos padres.

“Desde el día que murió tu papá, tuve un momento difícil, incluso pensando en que te daría a otra familia, cuando eras mi última pieza de Kaden”.

“Un día desperté y supe que debías estar con otra persona” y la joven resaltó que pensaba que serían unos perfectos padres para su pequeño.

En medio del llanto y acariciando a su pequeño la madre destacó que lo hacía por amor, “Te amo mucho, más de lo que he amado a otro ser humano en el mundo entero”.

Hannah compartió en sus redes su historia y es promotora del no aborto.

“Este es mi hijo Tagg, que puse en adopción en marzo de 2016. Este video fue creado para que él pueda mirar hacia atrás y saber que esta decisión fue hecha por amor a él. Nunca tendrá que pensar que “lo abandoné” o que no lo amaba.Él siempre podrá saber que lo amo más que a nadie en este mundo. Espero que cualquiera que vea esto pueda obtener una nueva perspectiva de lo que atraviesa la madre biológica cuando coloca a su hijo en adopción.”.

 

Esta historia aunque triste, tiene un final feliz, el pequeño está creciendo sano y feliz al lado de su familia adoptiva, pero Hannah puede visitarlo una vez por mes, en lo que se le llama una adopción abierta.

“Puedo verlo todo el tiempo gracias a su maravillosa mamá”.


La joven incluso comparte momentos con su hijo en redes sociales, donde se le ve feliz de verlo crecer.